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viernes, 26 de septiembre de 2014

PRESENTACIÓN DEL LIBRO SOBRE SAN JUAN XXIII (Jorge Aiello - Carlos Galli)

¿Quién fue San Juan XXIII? ¿Cuál fue la espiritualidad de uno de los Pontífices más queridos en la historia de la Iglesia? ¿Qué podemos aprender de él? Esta pequeña obra responde ampliamente estas preguntas y nos introduce en el corazón del famoso Papa bueno.

jueves, 21 de agosto de 2014

Abierto el debate sobre cómo llevar la fe en las ciudades

 
 
Desde este lunes 18 de agosto se realiza en Bogotá el Seminario Latinoamericano y Caribeño de Pastoral Urbana, dedicado a “comprender la problemática, los retos y los desafíos de la presencia de la Iglesia¨ en las ciudades del continente y del Caribe, y el modo de abordar las propuestas de la Misión Continental Permanente.
Como objetivos específicos, los participantes se han propuesto rescatar la trayectoria de la Iglesia en la ciudad a la luz de los procesos desarrollados por la Pastoral Urbana en las distintas realidades de América Latina y del Caribe. También es parte de las deliberaciones el actual contexto en el que se da la evangelización en el mundo urbano, atendiendo a la complejidad de las culturas urbanas, el cambio de época y su impacto en la vida de fe de las comunidades.

El congreso, que cuenta con presencia de casi todos los países que integran el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), sirve para que agentes pastorales de diversas regiones compartan experiencias y en ciudades de pequeño, mediano y grande porte. A partir de este diálogo buscan reconocer los principales interrogantes de la Pastoral Urbana de hoy. 

 
Por la Argentina, fueron convocados al seminario los presbíteros Carlos María Galli, de Buenos Aires, y Jorge Eduardo Scheinig, de San Isidro, y el padre Jorge Seibold SJ. También acompañan las profesoras Cecilia Blanco de Dilascio e Isabel Gatti

sábado, 22 de marzo de 2014

¡¡CELEBRAMOS UN AÑO DE LA ELECCIÓN DE FRANCISCO!! ¡¡VIVA EL ESPÍRITU SANTO!!

 
Buenos Aires (AICA): La Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) organizó un acto conmemorativo para celebrar el primer aniversario de la elección del papa Francisco, en el que disertaron el pbro. y teólogo Carlos M. Galli, y el doctor Guzmán Carriquiry Lecour, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina. En este marco, el referente vaticano afirmó que Francisco es un signo del ¨resurgimiento católico¨.


El abogado uruguayo Guzmán Carriquiry Lecour, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, expresó que el nuevo pontificado de Francisco abre para el continente una "posibilidad impresionante de 'resurgimiento católico' y de profundas repercusiones y esperanzas”.

Carriquiry, el laico con más alto nivel en la Santa Sede, habló en un acto organizado por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) para celebrar el primer aniversario de la elección del Papa Francisco, en el que disertó el presbítero Carlos Galli, teólogo que fue decano de Teología de esa casa de estudios.

“Cuando tuve el honor de recibir el doctorado honoris causa de esta universidad, hace dos años, afirmaba que estábamos a los albores de una nueva primavera eclesial y latinoamericana, embarcados en una oportunidad histórica que no se puede desperdiciar”, recordó Carriquiry, al hablar del panorama abierto por Francisco.

De estrecha relación con el Santo Padre -le prologó dos libros y los presentó en Buenos Aires-, Carriquiry afirmó que se vive "en tiempos de una revolución evangélica en ciernes”, y aseguró que una "nueva primavera eclesial y latinoamericana" ha comenzado.

Al acto asistieron altas autoridades eclesiásticas: estuvieron el nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig; el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, y el arzobispo Víctor Manuel Fernández, rector de la UCA, entre otros obispos.

Monseñor Fernández dijo unas palabras y pidió un caluroso aplauso para el papa Francisco. El profesor Marco Gallo tuvo la tarea de presentar a los oradores. Por la Universidad asistieron los vicerrectores Beatriz Balián, Gabriel Limodio y Horacio Rodríguez Penelas, y numerosos decanos, profesores y alumnos. Unas 700 personas llenaron el amplio auditorio; las sillas no bastaron para todos y hubo más de un centenar de asistentes de pie.

El acto contó con presencias políticas significativas. Estuvieron el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez; la ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Cristina Álvarez Rodríguez; los diputados Carlos Kunkel, Roberto Feletti, Hermes Binner y Carlos Brown, entre otros, y exlegisladores como Carlos Ferré, Liliana Gurdulich y Jorge Enríquez.

El secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, estuvo en primera fila. También asistió el director general de Cultos de la Ciudad de Buenos Aires, Alfredo Abriani.

No faltó la presencia de exembajadores ante la Santa Sede: Santiago de Estrada, Vicente Espeche Gil y Carlos Custer. Concurrió el nuevo rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Alberto Barbieri.

También hubo sindicalistas, como Armando Cavalieri y Gerónimo Venegas; economistas, como Manuel Solanet, numerosos profesores y académicos, como Alfredo Van Gelderen. Entre otros, estaban el presbítero Carlos Accaputo; el ex ministro Daniel Arroyo, y el profesor Aldo Carreras.

"¡Qué tendría que decir hoy, al año del pontificado de Francisco! Estamos en tiempos de una revolución evangélica en ciernes. se nos impone repensar toda la historia de América latina, su realidad actual y sus caminos de transformación y construcción, a la luz del acontecimiento del nuevo pontificado”, observó Carriquiry en su disertación, no exenta de pasión, énfasis y emotividad.

Advirtió el fuerte arraigo de la tradición católica en el continente, aunque señalo que “está sufriendo desde hace tiempo una profunda erosión”.

Expresó que “no se deben contraponer” los pontificados de Benedicto XVI y Francisco y que la Iglesia “es una historia ininterrumpida de amor”. Y señaló que “el verbo más usado por el Papa actual es salir, salir de nuestra autosuficiencia, salir de nuestra autorreferencialidad y ensimismamiento eclesiástico, de nuestras capillitas complacientes. E ir al encuentro de las periferias societarias y existenciales”.

El padre Galli, que disertó durante cincuenta minutos, expresó: “Estoy pensando que el viento de Dios esta soplando fuerte desde el Sur, y desde el Sur del Sur”.

Se refirió a dos hitos de América Latina: el encuentro de obispos de Aparecida en 2007 (en donde tuvo un papel fundamental el cardenal Jorge Mario Bergoglio y el mismo Galli fue perito) y la elección del primer papa latinoamericano, sudamericano, argentino. El continente ha dado un hijo suyo como pastor de la Iglesia universal. Señaló que Jorge Mario Bergoglio pasó de la misión continental a la misión universal, es decir, de Aparecida 2007 a Rio 2013.

Recordó que la expresión de que sopla viento del Sur la usó el cardenal alemán Walter Kasper hace un tiempo en su autobiografía. Y señaló, también citando otro libro que había leído en 1980, que en la Iglesia está soplando un viento del sur, así como el primer milenio fue de Oriente, y el segundo milenio, de Occidente. Dijo que la renuncia revolucionaria de Benedicto XVI y la elección revolucionaria de Francisco, nos hace asistir al viento de un “nuevo Pentecostés”.

El disertante animó a pensar en décadas y en siglos, no como la cultura posmoderna del instante y del fragmento.

Observó que de todos los católicos, el 68% está hoy en el Sur: el 39% en América latina, el 1 por ciento en Oceanía; el 16 por ciento en África, el 12 por ciento en Asia, en tanto que un 24 por ciento está en Europa y un 8% en América del Norte. Esto ha invertido lo que ocurría a principios del siglo XX, en que el 70% de los católicos estaba en el Norte y sólo el 30% en Sur.

Y señaló que la primera lengua del catolicismo es el castellano. Son muchos menos los que entienden el italiano, el polaco o el alemán, dijo, aludiendo a las culturas de las que provinieron otros pontífices anteriores.

Sobre por qué Francisco sonríe tanto cuando el cardenal Bergoglio lo hacía mucho menos, dijo: “Es el mismo pero está distinto, porque su rostro emite la sonrisa de Dios que surge de un corazón en paz”.

Destacó una frase que siempre ha subrayado: “Conservemos la alegría”. Y dijo que el Papa entiende que “sólo quien está centrado en Dios puede ir hasta las periferias del mundo”.

Galli deslizó que “sólo Dios lo sabe pero pienso que fue elegido para encarar las reformas pendientes del Concilio Vaticano”. Aseveró que la Iglesia se reforma si se centra en la misión. Se refirió a la revolución de la ternura, que incluye la alegría, la proximidad, la sencillez, el afecto por la gente. Y señaló que para Francisco la misión es la fuente y el camino de la reforma de la Iglesia.+ (Jorge Rouillon)

PARA VER EL VIDEO, SELECCIONAR EL SIGUIENTE LINK  DE AICA:

lunes, 28 de octubre de 2013

El Concilio Vaticano II y el "código" Francisco


¡GRACIAS NANCY ! ¡GRACIAS LAURA! GRACIAS SEBASTIÁN! ¡GRACIAS CARLOS!

ENTRE EL 31 DE AGOSTO Y EL 19 DE OCTUBRE DE 2013, SÁBADO TRAS SÁBADO EN LA CAPILLA SAN JUAN XXIII, COMPARTIMOS A 50 AÑOS DEL CONCILIO VATICANO II, LA ACTUALIDAD DE SUS DOCUMENTOS.
    EN EL AÑO DE LA FE, FESTEJANDO LOS 50 PRIMEROS AÑOS DEL SEMINARIO CATEQUÍSTICO ARQUIDIOCESANO JUAN XXIII Y DE NUESTRA CAPILLA, VISLUMBRAMOS LA VIGENCIA DEL CONCILIO..

El CVII es un acontecimiento (eclesial, pastoral y de encuentro) que con sus 16 documentos y sus enseñanzas nos ilumina con su espíritu de renovación y nos invita a ir a las fuentes para actualizarnos en estos tiempos de Francisco (como una Iglesia que vive un permanente Pentecostés)

"Cristo es el centro del acontecimiento, de la enseñanza y del Espíritu de Concilio Vaticano II."
 
"Del Papa Francisco nos conmueven tanto su palabra como sus gestos (que llamo el "código Francisco"). Son todos gestos de encuentro cristiano, elocuentes de una catequesis".  
 (Pbro. Carlos María Galli)

viernes, 11 de octubre de 2013

Mons. Poli en la fiesta litúrgica del beato Juan XXIII


Mons. Poli en la fiesta litúrgica del beato Juan XXIII
 
Buenos Aires (AICA): El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Mario Aurelio Poli, presidirá una celebración eucarística en la capilla Juan XXIII, ubicada en Tandil 2551, del barrio porteño de Flores. Será este viernes 11 de octubre a las 19. La presencia del arzobispo llega en el marco de un ciclo de charlas que se iniciarán el sábado 19 de octubre a las 11
 
El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Mario Aurelio Poli, presidirá una celebración eucarística en la capilla Juan XXIII, ubicada en Tandil 2551, del barrio porteño de Flores. Será este viernes 11 de octubre a las 19.

La presencia del arzobispo llega en el marco de un ciclo de charlas como la que se brindará el sábado 19 de octubre a las 11. Ese día, el presbítero Carlos María Galli hablará sobre el Concilio Vaticano II, la Iglesia en América Latina y el papa Francisco, junto a los panelistas: Nancy Raimondo, Pbro.Sebastián Risso y Laura de Isla.

La convocatoria también anima a los vecinos de Flores, el barrio en el que nació y vivió sus primeros años Jorge Bergoglio, a vivir los últimos días del Año de la Fe y el cincuentenario de la muerte de Juan XXIII con especial intensidad. Para ello, establecieron el lema:

 “1963-2013: 50 años celebrando la fe en el barrio con el papa Juan XXIII”.+
 
CLUB GENTE DE PRENSA
Estimados socios y amigos:

 El  sábado 19 de octubre,  a las 11, el presbítero
Carlos María Galli hablará sobre el Concilio Vaticano II, la Iglesia en América Latina y el papa Francisco, junto a los panelistas Nancy Raimondo, Sebastián Risso y Laura de Isla, en la capilla Juan XXIII, ubicada en Tandil 2551, del barrio porteño de Flores.

La convocatoria también anima a los vecinos de Flores, el barrio en el que nació y vivió sus primeros años
Jorge Mario Bergoglio, a vivir los últimos días del Año de la Fe y el cincuentenario de la muerte de Juan XXIII con especial intensidad. Para ello, establecieron el lema “1963-2013: 50 años celebrando la fe en el barrio con el papa Juan XXIII”.

El 11 de octubre, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Mario Aurelio Poli, presidió una celebración eucarística en la capilla Juan XXIII.

 
Club Gente de Prensa
Buenos Aires, 16 de octubre de 2013 

 

martes, 23 de julio de 2013


"No pueden impedirnos que busquemos y contemplemos al Dios de la vida también en los ambientes urbanos" (Aparecida, 514)


Es Dios mismo el que construye ‘su casa’ para venir a habitar entre nosotros. Cristo es el Templo viviente del Padre y Cristo mismo edifica su ‘casa espiritual’, la Iglesia, hecha no de piedras materiales sino de ‘piedras vivas’ que somos nosotros. ¡Qué hermoso! Nosotros somos las piedras vivas del edificio de Dios, unidas profundamente a Cristo que es la piedra que sustenta todo y también a nosotros" (Papa Francisco)




"Dios, animado por su gran amor, nos busca y sale al encuentro en Jesucristo" (Carlos María Galli, "Dios Vive en la Ciudad")

domingo, 7 de julio de 2013

¿Por qué Mario Poli en Buenos Aires?


¿Por qué Mario Poli en Buenos Aires?
 
Carlos María Galli

Revista Vida Nueva (Cono Sur) 12 (2013) 40-41.

 
El primer nombramiento de Francisco cubrió su sede vacante. Conciente de su pequeñez, Mario Aurelio Poli dijo desconocer “los criterios por los que me ha elegido y todavía me lo estoy preguntando”. Tampoco conozco las razones pero la designación no me sorprendió. Aquí, sin responder la pregunta del título, intento leer algunos hechos.


El arzobispo de Buenos Aires marca un perfil en la Iglesia argentina. Pastorea una diócesis con tres millones de residentes y otros tres millones que están muchas horas de lunes a viernes. Es el metropolitano de la Provincia eclesiástica formada por las diócesis del conurbano, el octavo conglomerado urbano del mundo. Es la sede primada con jurisdicción en la Ciudad de Buenos Aires, asiento del gobierno del Estado Nacional.

Es el Gran Canciller de la Universidad Católica Argentina y de su Facultad de Teología; preside la Comisión Episcopal para la UCA; modera el Tribunal Eclesiástico Interdiocesano Bonaerense y el Tribunal Eclesiástico Nacional. Es el Ordinario para los fieles de algunas iglesias de rito oriental y, por ahora, responsable del Vicariato Castrense.

Si es creado cardenal debe tener solicitud por todas las iglesias y elegir al obispo de Roma. Será consultado para elegir nuevos obispos. Puede integrar los órganos ejecutivos de la Conferencia Episcopal Argentina. Gracias a Dios, Poli es un hombre de gran comunión. Un obispo con un estrecho sentido de Iglesia crearía un escenario diferente.

El desafío de ser un pastor misionero

Un buen pastor escucha, conoce, ama y sirve a su pueblo con los sentimientos de Jesucristo. El lema episcopal del nuevo arzobispo es una frase de la oración de Salomón: concédeme Señor un corazón que escuche. Poli puede escuchar las distintas voces de los presbíteros, consagrados y laicos. En sentido contrafáctico, un obispo que atendiera sólo la opinión de un pequeño grupo afín, de cuño conservador, podría crear una peligrosa polarización ideológica en el clero porteño y en el episcopado nacional.

Jesús, el Buen Pastor, enseña el modo de ser pastores con un corazón del servidor. El amor modela un estilo de vida cercano al pueblo, sencillo, cordial. Un pastor bonus es distinto a un mero vir ecclesiasticus. Todo obispo es un hombre de Iglesia pero, aquí, el adjetivo eclesiástico señala el perfil de quien ama el poder y vive haciendo carrera.

La elección de Poli cuestiona el carrerismo, patología clerical denunciada por Benedicto XVI. En 2012 percibí que varios carreristas vinculados a un sector de la Curia romana tenían un proyecto para la Iglesia mundial, nacional y porteña post-Benedicto. Hoy se preguntarán qué pasó en los últimos meses. Francisco dejó de lado la lógica del escalafón y llamó a un obispo de bajo perfil que estaba en Santa Rosa. Poli nunca hizo carrera, no actuó como un mediático, no se pavoneaba visitando dicasterios vaticanos.

Poli deberá escuchar las voces de la plural cultura porteña para ser el primer evangelizador de la diócesis. En 2010 me comentó que lograr ese estilo episcopal requiere cambiar costumbres y estructuras. En 2011, en su Carta En la espera de un nuevo Pentecostés para La Pampa decía: “Estoy convencido de que un estado de Misión permanente lo ordena todo en la vida pastoral: nos hace superar diferencias, pequeñeces y discusiones que no llevan a nada; por el contrario, la pasión por la obra evangelizadora de la Iglesia abre el camino y nos pone en tensión al Reino prometido”.

Poli invoca a María para que sea en el cielo de Buenos Aires “la estrella de la Evangelización siempre renovada” (EN 81). Tiene una profunda piedad a la Virgen de Luján y comparte con Francisco el afecto por Pablo VI, su Exhortación Evangelii nuntiandi y el Documento de Aparecida. Está siempre listo para evangelizar con alegría. Como buen scout está contento cuando sale el sol y también cuando llueve.

Porteño, argentino, latinoamericano

Tengo el ADN porteño, dijo Poli. En mi libro Dios vive en la ciudad escribí que Bergoglio era un arzobispo bien porteño. Poli es el primer arzobispo plenamente porteño tanto a nivel cultural como eclesial porque surgió de nuestro clero diocesano. Viene de una familia inmigrante del barrio de Versailles y tiene espíritu barrial. Conoce la historia urbana y diocesana con más de cuatro siglos. Siempre le gustó la tesis de James Scobie Buenos Aires: del centro a los barrios, que muestra el crecimiento de Buenos Aires.

Poli es nuestro primer arzobispo formado en el Seminario Metropolitano y la Facultad de Teología. Quiere entrañablemente a las dos instituciones de Villa Devoto. Durante veintidós años fue formador en el Seminario y un cuarto de siglo enseñó en la Facultad. Es sacerdote desde 1978, conoce a todos los presbíteros diocesanos, sabe que tiene un clero compañero. Con todos deberá repensar el perfil del pastor porteño.

De 2002 a 2008 fue obispo auxiliar y vicario zonal en Flores. Su licenciatura en Servicio Social en la UBA testimonia su amor a los pobres, convalidada por su vida austera. En 2003 celebró sus bodas de plata sacerdotales en una capilla del Bajo Flores.

Poli ama los santuarios. Frecuentaba San Pantaleón y La Medalla Milagrosa. Su vida está asociada a San Cayetano de Liniers. Allí inició el Servicio Social; su párroco, el Padre Ángel Sallaberremborde, lo presentó al Seminario; recién ordenado fue vicario dos años y luego volvía a celebrar y confesar. Desde chico expresó el cristianismo popular católico y mariano. En 1974, antes de la peregrinación juvenil, nos guió a varios seminaristas en el camino a Luján con la Sociedad de Peregrinos a pie.

Poli se identifica con la teología sistemática, histórica y pastoral de Villa Devoto. Siendo seminarista compartió dos años con Lucio Gera en la parroquia Encarnación del Señor. Integró el Departamento de Historia de la Iglesia de la Facultad de Teología especializado en América Latina. En 1984 obtuvo el primer postgrado estudiando La organización espiritual de las misiones guaraníes en las relaciones de José Cardiel SJ. En 1997 aprobó, con la nota máxima, su tesis Teología y Misión en ‘De Procuranda Indorum Salute’ (1588) de José de Acosta SJ. Un método de evangelización para los indios del Perú en el siglo XVI. Su devoción a Santa Rosa de Lima y Santo Toribio de Mogrovejo manifiesta su pertenencia espiritual y afectiva a la Iglesia latinoamericana.

 
Muchos imaginaron candidatos para Buenos Aires sin considerar sus títulos teológicos. Poli es doctor en teología. Su conocimiento de la historia argentina le ayudará a promover una cultura del encuentro y un diálogo respetuoso con la sociedad y el Estado.

El estudio de los Padres de la Iglesia y la identificación con el Concilio Vaticano II expresan su síntesis personal. Juan XXIII, al inaugurar el Concilio, dijo: “apenas estamos en la aurora y ya los primeros rayos del sol entibian nuestros corazones”. Éste es un desafío para Poli: apenas es la aurora conciliar y hay que caminar hasta el mediodía.

lunes, 10 de junio de 2013

De Juan XXIII a Francisco


De Juan XXIII a Francisco

Por   | Para LA NACION

Hoy se cumple medio siglo de la muerte del beato Juan XXIII, il papa buono . El 13 de marzo fue elegido Francisco, nuevo obispo de Roma. Ambos manifiestan la Iglesia del amor.

Juan fue Papa de 1958 a 1963. El 11 de octubre de 1962, al inaugurar el Concilio Vaticano II (1962-1965), invitó a emplear la medicina de la misericordia. Por la noche dijo a la multitud: "Vayan a sus casas, hagan una caricia a sus niños y díganles: ésta es la caricia del Papa". El 17 de marzo de 2013, en su primer Ángelus, Francisco llamó a descubrir la ternura de Dios. Cada vez que recorre la Plaza San Pedro bendice a los niños y abraza a los enfermos.

Ambos fueron elegidos a los 76 años. Nacieron en familias sencillas: uno en Sotto il Monte, pueblo rural de Bérgamo, Italia; otro en una capital del Sur poblada de inmigrantes. Se acercaron a sus pueblos: Roncalli en Venecia (1953-1958), Bergoglio en Buenos Aires (1998-2013). Sus nombres trazan programas. Ángelo tomó el nombre de Juan Bautista, el precursor, y de Juan Evangelista, el discípulo. Jorge se animó a llamarse Francisco por el pobre de Asís.

Ambos escucharon la palabra de Jesús bendito: "Estuve preso y me visitaron". En la Navidad de 1958, Juan visitó la cárcel romana; el Jueves Santo, Francisco lavó los pies a jóvenes internados. En el radiomensaje del 11 de septiembre de 1962, Juan afirmó que, en los pueblos subdesarrollados, la Iglesia es de todos, en especial de los pobres. El 20 de marzo, ante periodistas, Francisco postuló una Iglesia pobre para los pobres. La pobreza -humildad, austeridad, servicio- es signo de credibilidad. La vida sencilla de ambos convalida su autoridad.

Juan inició el Concilio Vaticano II, gran don de Dios a la Iglesia del siglo XX y brújula para el siglo XXI. El Vaticano II volvió a las fuentes y orientó una oportuna puesta al día. Renovó la vida del pueblo de Dios e impulsó el diálogo con la modernidad. Sirvió a los fieles las mesas de la palabra de Dios y de la liturgia renovada. Recuerdo que llegué a la primera comunión con el catecismo, el misal latín/español y el rosario. Después del Concilio los niños reciben el Evangelio en la catequesis y participan de la eucaristía en castellano. Francisco, un obispo conciliar, llama a volver al Evangelio y lidera la reforma para una nueva evangelización.

En cada década ambos papas impulsan el intercambio ecuménico por la unión de los cristianos; el diálogo interreligioso con el judaísmo, el islam y las religiones; la causa de la paz. Roncalli fue representante pontificio en Bulgaria, Turquía, Grecia y Francia. Fomentó el encuentro entre las culturas. Desde Estambul ayudó a salvar a muchos judíos de la Shoá. Lo ha documentado la Raoul Wallernberg Foundation, que hace días lo propuso como "justo entre las naciones".

En aquel tiempo, Juan recibió el Premio Balzan de la Paz porque buscó la distensión entre las superpotencias de Kennedy y Kruschev. Afirmó que toda guerra es injusta en la era nuclear. Su última encíclica se tituló Paz en la tierra , un eco del canto navideño "gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres". Su secretario, don Loris Capovilla, me contó que fue gestada en 1962 ante la crisis de los misiles en Cuba. Fue el primer documento dirigido no sólo a los católicos, sino a todos los hombres de buena voluntad. Juan confiaba en la capacidad de razón y de bien de todo ser humano. Se envío a jefes de Estado y al secretario general de la ONU.

La Pacem in terris enseñó que la paz se edifica sobre cuatro pilares: verdad, libertad, justicia y amor. La convivencia nacional e internacional se funda en la verdad, debe respetar íntegramente las libertades, requiere el orden de la justicia, exige ser animada por la solidaridad. Analizó tres signos de esta época: el protagonismo de las mujeres, los derechos de los trabajadores, la emancipación de los pueblos. Anticipó cuestiones globales: el respeto a las identidades, la reciprocidad entre los Estados, los intercambios libres de bienes, servicios y capitales, la crítica al equilibro armamentista del terror, la necesidad de instituciones mundiales, la solidaridad internacional. Afirmó la dignidad de la persona como base de la sociedad, los derechos humanos, el equilibrio entre derechos y deberes en una ciudadanía responsable, el derecho natural de los migrantes a circular libremente, el control de los actos de gobierno en la democracia, el equilibrio republicano entre los tres poderes.

La encíclica llamó a colaborar entre los partidos para forjar políticas de Estado. Distinguió entre teorías filosóficas y movimientos históricos cuando en Italia surgía la cohabitación entre la Democracia Cristiana y el Partido Socialista. Ese mensaje sigue vigente para los argentinos de buena voluntad. La paz social pide respeto por la verdad pasada y presente, diálogo ciudadano en libertad, justicia social y judicial, amor para querernos más. En cambio, una política de muerte, que suprime de forma real o simbólica al adversario, es la muerte de la política.

En 1963, el papa bueno dejó la escena del mundo. Desde ese año hay una capilla dedicada a él en Flores, hoy barrio papal. En 1964, Jorge, un joven jesuita, comenzó a enseñar literatura. Tal vez haya comentado la frase "los hermanos sean unidos", del poema nacional. En 2002, siendo arzobispo, escribió una pastoral desde el Martín Fierro , símbolo de la cultura del encuentro. Desde el 13 de marzo se llama Francisco.

En 1959, Juan XXIII imaginó el Concilio como un nuevo Pentecostés del espíritu de Dios. Dijo: "La Iglesia no es un museo arqueológico que debamos conservar, sino un jardín abierto. Es la fuente de agua fresca en medio de la plaza del pueblo para que todos puedan beber en ella". Hoy, Francisco, renueva la fuente del agua viva en la gran plaza del mundo.